Relax


   Durante las vacaciones parece que todos vayamos de un lado a otro sin parar, visitamos todos los monumentos, todos los edificios importantes, las calles de tiendas más conocidas... Y parece que nadie se cansa, que a nadie le duelan los pies o las piernas, que sean inagotables... pero yo soy una floja, me canso y necesito tener mis momentos de descanso.
   Esos momentos de descanso a veces son una hora sentada en una plaza viendo pasar a la gente, una siesta, acostarme a las diez de la noche o una cena tranquila, de esas que no sabes si te vas a poder levantar y caminar por lo mucho que te duele absolutamente todo el cuerpo.
   Y estas fotos son de uno de esos días en los que, después de haber disfrutado tantísimo de una ciudad tan bonita como es Roma, lo único en lo que pensaba era si podía teletransportarme desde este restaurante tan bonito hasta el hotel. No sucedió pero, afortunadamente, la cena fue deliciosa y el entorno precioso, algo que ayudó a llevar muchísimo mejor el cansancio que provocan las vacaciones.
   Gracias por vuestras visitas y comentarios.
   Un beso,
   Patricia

   Photos: Mercedes Laborda




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