El poder de un charm


   Por fin ha llegado el día en el que os enseño lo que me compré en Tiffany & Co. durante mis vacaciones en Nueva York. Debo deciros que, aunque en Tiffany se puede entrar a cotillear y nadie te dice nada, nos dio un poco de vergüenza hacerlo y más porque yo quería comprar algo pero no sabía si podría hacerlo o no (los remordimientos de la gente normal cuando nos damos un capricho).
   Lo más curioso es que cuando dices que quieres comprar algo te preguntan qué es lo que quieres comprar: oro, diamantes, plata... Plata, por supuesto que plata, y entonces te envían en el ascensor a la planta en la que está la plata y a empezar a disfrutar y volverte loca. Bueno, loca volví a la chica que me atendió; que entre mi mal inglés y que ella debía de estar ya cansada después de todo el día trabajando, terminé escribiendo el mail y todos mis datos en un papel en lugar de deletreando (es difícil deletrear rodeada de tantas cosas brillantes que te llaman a gritos diciendo ¡cómprame!).
   Normalmente soy bastante decidida a la hora de elegir cosas: observo un rato, voy descartando y finalmente elijo lo que más me gusta de lo poco que he dejado. Pero en este caso no me resultó nada fácil, todos los charms me gustaban: la cajita azul con lazo de Tiffany, un taxi amarillo de NY, este zapatito, el corazón Returns to Tiffany, la bolsita azul de Tiffany... Finalmente me decidí por este zapato porque, junto con los vestidos, son mi "objeto favorito".
   ¿Os gusta? A ver si lo publico con un look completo como ya lo he llevado.
   Espero que os guste este post. Gracias por vuestras visitas y comentarios.
   Un beso,
   Patricia











   Y para terminar otra marca emblemática de Nueva York, Kiehl's. Esta crema hidratante para las manos que descubrí en un evento al que me invitaron y que se ha convertido en mi crema de manos favorita.



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