Centro de Historia de Zaragoza

   Ayer después de unos cuantos días sin salir porque he estado un poco enferma me eché a la calle, quizás me animó que era la noche de San Juan o simplemente que tenía ya muchísimas ganas de salir y estar con mis amigas.
   Estuvimos toda la tarde pensando qué hacíamos, dónde ir y buscar una alternativa al bar o pub. Como era la noche la de San Juan no nos resultó complicado encontrar otras opciones y nos decantamos por la más típica para esta noche, hoguera.
   Lo complicado fue elegir la hoguera a la que queríamos ir porque había una en cada barrio de Zaragoza. Finalmente decidimos ir a la del Parque Bruil que junto con la de Casablanca, según me comentó una amiga, son las más visitadas.
   Esa parte estaba solucionada pero nos faltaba la anterior, dónde cenar, porque lo que sí que teníamos claro es que no íbamos a ir con la parrilla a asarnos la carne y mucho menos terminar la noche ahumadas como el salmón.
   Yo había oído hablar muy bien del Restaurante del Centro de Historia de Zaragoza y después de unos momentos de duda hicimos la reserva. Y aunque cenamos bien, el trato fue muy agradable y el entorno es precioso yo esperaba algo más.
   Cuando llamamos nos dijeron que normalmente no dan cenas pero que esa noche tenían una fiesta privada y sí que nos podrían dar de cenar pero en la terraza. Como hacía muy buena noche no nos importó en absoluto la obligación de cenar en la terraza, pero yo esperaba una terraza con un poco más... Las sillas y las mesas son las normales que te puedes encontrar en cualquier terraza y creo que el lugar donde está es para que sean un poco más bonitas y cómodas.
   A la hora de pedir las bebidas la primera camarera que nos atendió fue muy amable pero se olvidó una consumición, lo apuntó y sólo estábamos 4, así que creo que no había excusa para que eso le ocurriera. Pero lo impactante fue a la hora de pedir la cena, la chica que nos atendió a partir de ese momento fue muy amable, pero nos dijo que tenían bocadillos de pechuga, ternera, lomo o bacon con queso; plato de pechuga, lomo o ternera con patatas fritas; y ensalada ilustrada con ventresca o con ventresca y queso de cabra.
   Yo pensaba que ya que nos habían dicho que sí que nos podían dar de cenar nos iban a ofrecer platos de carta o que tendrían una carta más amplia de bocadillos y ensaladas. Pero nada más lejos de la realidad, no hay carta. Como ya he dicho cenamos muy bien pero cualquiera de las cosas que nos ofrecieron la puedo cenar cualquier día en mi casa y sin hacer muchos esfuerzos a la hora de cocinarlo.
   Voy a intentar darle una nueva oportunidad a este restaurante porque creo que no supieron decirnos que no nos daban de cenar, pero iré a la hora de la comida o para tomar tapas que me han dicho que también está muy bien. Aunque también he de decir que cuando alguien quiere levantar un negocio no hay nada como tratar bien a los clientes (eso lo cumplen con sobresaliente) y ofrecer aunque no sea una gran variedad de platos si cosas un poco diferentes a las que puedes comer en casa en el día a día.
   Con respecto al precio, tampoco puedo decir que fuera elevado ya que pagué 11€ por dos bebidas y un plato.
   No quiero terminar sin decir que el Centro de Historia está en la Calle Asalto justo enfrente del Parque Bruil.
   Un beso

Comentarios