Arquitectura Art Déco

   Este verano, una de mis amigas tuvo la grandísima suerte de poder irse de vacaciones a Méjico. Yo hubiese querido acompañarla pero como me compré coche no pude hacerlo aunque estoy convencida de que algún día iré, lo se.
   Ella es muy detallista y siempre que va de vacaciones y yo no puedo ir con ella me trae un regalo, en esta ocasión el regalo en realidad fue una petición que ella decidió no cobrarme.
   A mí me encantan las joyas, verdaderas o falsas, la verdad es que no me importa mucho y me lo pongo casi todo, aunque nunca en exceso a pesar de que mi madre me diga que parezco un árbol de Navidad pero eso es lo que le parece a ella porque es muy discreta.
   En Méjico trabajan muy bien la plata; lo se porque lo he visto en los programas de viajes, en las revistas de viaje, en Callejeros Viajeros... Y como yo sabía esto porque siempre que aparece algo relacionado con la moda se me abren unos ojos enormes pues le pedí unos pendientes y estos tan bonitos son los que ella me trajo.
   Un beso,
   ©  Patricia


Comentarios