Piedras preciosas

   En el mes de julio os hablé de un restaurante al que había ido con mis amigas, a una de ellas se lo habían recomendado y lo cierto es que mereció la pena ir a cenar allí, aunque como ya os dije, hubiese preferido que fuera comida o bien que hubiese menos platos ya que para una cena era un exceso, delicioso, pero exceso.
   En este restaurante no sólo preparan unos platos exquisitos y que os gustarán muchísimo si lo visitáis, sino que además tienen algunos productos de la zona en venta. Yo compré sal de garnacha, una variedad de uva tardía característica de la Denominación de Origen Campo de Borja.

   Todavía no he preparado ninguna receta con esta sal pero cuando lo haga no dudéis que os la mostraré, como hago siempre.
   Un beso,


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