Siempre nos quedará París

   Nunca me había plateado probarme un esmalte de uñas, siempre me los compraba por el color que veía en el bote y con eso me conformaba. Hasta que un día en una perfumería me enseñaron el color del esmalte en un trozo de celo, no queda exactamente igual que en la uña pero sí que sirve para hacerse una idea y ver si va a quedar bien o no en la piel.
   Como os imagináis el post de hoy habla sobre un esmalte de uñas. Antes sólo tenía un par de esmaltes, uno para las uñas de las manos y otro para las de los pies. Solía llevar las manos en tono claro y los pies con colores vivos o fuertes como rojo, granate o incluso negro. Ahora tengo cinco o seis esmaltes, ahora no lo recuerdo.
   El que os muestro hoy no recuerdo si lo compré o me lo regalaron, si lo compré yo no recuerdo dónde y la marca tampoco es conocida, así que no os puedo dar muchas pistas sobre estos esmaltes. Lo que sí que os puedo contar es que es un esmalte muy bonito y que dura mucho. Es de color marrón con brillos dorados, un color que me parece muy bonito para el invierno.
   Un beso,


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