Lujo confortable

   No me gustan mucho los seres vivos dentro de casa exceptuando a mi perrita, que la adoro y es la reina de la casa. Hago todo lo que ella quiere y cuando ella quiere, es una niña consentida pero es que no lo puedo evitar. Además yo soy de la opinión de que los animales como los hijos no piden venir a nuestra casa así que si decidimos tener uno debemos ser consecuentes y tenerlos adecuadamente.
   Lo que nunca tengo son plantas porque no me gustan mucho y yo a ellas tampoco porque se me mueren todas. Sigo las instrucciones que me dan en la floristería o mi mi madre o internet o los compañeros de trabajo o las señoras mayores que me encuentro por la calle y me dicen cómo debo cuidarlas para que me duren mucho tiempo... Pero no lo consigo, se mueren y me abandonan como un mal desodorante.
   Pero siempre que vuelvo a casa me alegro mucho de verlas, mi madre las tiene preciosas y todas le crecen muchísimo. Será su mano o su voz, la cuestión es que a ella le viven años y años.
   Si las veo es porque estoy en casa. Un beso,
   ©  Patricia


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