Todo bien ordenado

   No se si a vosotros os pasará, pero hay ocasiones en las que compras o te regalan algo y la cajita en la va es tan bonita que da pena tirarla. Pues yo casi nunca las tiro porque me pueden venir bien para algo. Ya se que algunos pensaréis siempre guardo las cosas para algo y luego nunca las utilizo, pero cuando voy a buscarlas no las encuentro porque ya las he tirado.
   Cuando empiezas a hacer esto de guardar las cajas no sabes muy bien dónde meterlas pero hay veces que caben unas dentro de otras, así que un problema solucionado. Luego nunca tienes nada que guardar en ellas, pues aún así no las tires que ya llegará el día.
   Y ese día llega, yo por ejemplo le doy cada voltereta a mi armario y a mi cómoda que los vuelvo locos, ahora guardo aquí los jerseys, ahora cuelgo los collares en una percha... No hace mucho me encontré con un montón de bisutería que no recordaba que tenía y aunque tiré muchas cosas otras las guardé porque las sigo utilizando. Cogí las cajitas de las que os hablo y las puse en un cajón con poco fondo y en ellas he ido colocando en una los cinturones, en otra las pulseras, en otra los anillos... Así tan sólo tengo que abrir el cajón e ir a la caja donde cada cosa.
   Para esto utilicé las cajas que llevan por un lado la base y por otro la tapa, porque así tengo dos cajitas. Las que son una sola pieza, las utilizo para guardar todos los adornos del pelo; gomas, horquillas, diademas... E incluso para hacer regalos, porque hay veces en que los compras y el papel que ponen en la tienda no te gusta, pues una caja bonita es lo mejor.
   Quizás me gusten tanto porque siempre he soñado con tener una azul de Tiffany & Co., regalada o comprada por mí, no me importa.
   Un beso

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