Levando anclas

   Como ya sabéis vivo en Zaragoza y aunque sueño con poder tener algún día una casa en algún lugar de costa, de momento se queda en eso, en un sueño que es prácticamente imposible que se cumpla así que ya ni hablamos de tener un barco y navegar por los siete mares como los piratas o los corsarios.
   Me gustan mucho las revistas de decoración, ver blogs dedicados a ello y buscar imágenes de casas preciosamente decoradas; pero debemos ser sinceros, si somos tan afortunados que hemos heredado ciertos muebles o elementos decorativos de los abuelos no los vamos a tirar.
   
   Esto es lo que sucede con estos objetos que os muestro hoy, son cosas muy normales pero que tienen un gran valor sentimental y que además no todo el mundo puede decir que tiene en su casa muebles u otros elementos heredados de la familia.
   Lo más llamativo de todo esto es que el recipiente en el que están guardadas las conchas y el caballito de mar que me regaló una compañera de trabajo, es un escurreverduras antiguo de cerámica aragonesa.
   Un beso,
   P.D.: Como ya os he dicho en anteriores post no soy decoradora ni quiero serlo, tan sólo os muestro cositas que hago o tengo y que quizás a algunos os pueden servir de idea y otros sin embargo pensaréis que son horribles. Mi único objetivo es enseñaros mi mundo.





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