Bolsitas para regalo

   Tengo pendiente enseñaros estas bolsitas desde hace ya muchos días pero siempre había algo más que os quería enseñar y lo he ido dejando, hasta hoy que he decidido que tenía que hacerlo sí o si.
   Ya os dije que para finalizar el curso, salí a cenar con mis compañeros, cuando los maestros salimos de comida o de cena se nota porque solemos preparar cosas para amenizar las cenas como si estuviésemos con los niños durante el recreo en un día de lluvia.
   Las y los peores o mejores, según se mire, suelen ser los de Infantil ya que están más acostumbrados a improvisar y a preparar muchísimas actividades con muy poco material y menos recursos humanos y económicos.
   En esta cena teníamos que llevar cada uno algo que tuviésemos por casa y que fuesen tonterías pero envueltas como si tratase de regalos maravillosos. Hubo de todo, desde gorros de ducha de los que hay en los hoteles hasta cajitas como la que os comenté de Chance de Chanel pasando por pendientes o juguetes de niños.
   Yo fui de las afortunadas porque casi todo lo que me tocó lo he podido utilizar y lo que era más basurilla lo tiré directamente, para qué guardar cosas tontas en casa.
   En ese momento no tenía nada que no quisiese tener en casa ya que no hace mucho hicimos una limpieza profunda y tiramos muchas cosas, pero aún así siempre se encuentra algo. En esos días mi madre estaba haciendo bolsitas de ganchillo para llenarlas de flores y dejarlas como ambientador en los armarios. Así que en lugar de llenarlas de flores porque no nos daba tiempo de que se secasen les metimos dentro una servilleta de papel y un botecito de muestra de perfume. Y para atarlas, en lugar de cinta, pusimos limpiapipas, que es un alambre que va cubierto de pelito de colores.
   El regalo no eran las muestras de perfume, sino que era la bolsita de ganchillo, que para que no se vieran mucho las envolvimos con celofán de colores como si se tratase de un caramelo y le pusimos unos lazos enormes para que pareciese un regalo mucho más grande de lo era.
   Quienes eligieron estos regalos los agradecieron y supieron valorarlos e incluso una compañera, pensando que era yo quien los había hecho me dijo que los últimos días en los que los niños no están, si teníamos tiempo le gustaría aprender. No le pude enseñar porque no se hacer ganchillo, intenté aprender pero me pongo muy nerviosa, y aún así, aunque hubiese sabido no nos quedó tiempo más que de limpiar bien las clases para que el próximo curso esté todo bien cuando lleguen los niños.

   Un beso

Comentarios

  1. en mi patria se les llama suvenirs y se regalan con flores, jabones y caramelos para los niños.un saludo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Muchas gracias por escribir comentarios, me encanta ver cada día las estadísticas y saber cuántos visitáis este blog, que cada día sois más, así que imaginad lo que ocurre cada vez que veo un comentario.
Si no veis vuestro comentario publicado inmediatamente es porque los filtro para evitar que aparezcan vuestros correos electrónicos y, por supuesto, los comentarios malintencionados; pero intentaré hacerlo lo más rápido que me sea posible.
Un beso,
Patricia