Tejidos tecnológicos

   Todavía recuerdo el primer abrigo de plumas que tuve; era grande, grueso y muy pesado. Todavía lo tengo porque es de una calidad buenísima, relleno de de plumas naturales que de vez en cuando se salen por alguna de las costuras. Es un abrigo que ha pasado de moda pero me viene muy bien para ir a hacer la compra, a tirar la basura y cuando tenía a Cleopatra, para pasearla.
   Ahora los abrigos de plumas son diferentes, sintéticos, lo que significa que no están rellenos de plumas aunque abrigan igual y lo mejor de todo es que no pesan y no ocupan espacio ni en el armario ni en la maleta, que es lo que más nos preocupa cuando nos vamos de viaje.
   
   Tengo varios abrigos de distintos estilos que he ido comprando poco a poco a lo largo de varios años y casi siempre lo hago en rebajas, creo que es una prenda en la que merece la pena invertir pero no es necesario hacerlo en plena temporada.
   A veces me gusta hacer combinaciones un poco arriesgadas como en esta ocasión que utilizo un vestido con print animal de serpiente en beig y gris y el abrigo de camuflaje en gris y verde oliva. Son estampados diferentes pero que entre sí quedan muy bien, o eso me parece a mí.
   Un beso,













Vestidos de serpiente: mercadillo (antiguo)
Americana negra: H&M (antigua)
Jersey básico negro: mercadillo (antiguo)
Abrigo: Javier Simorra (antiguo)
Boina: tienda local (antiguo)
Guantes: Lola Casademunt (antiguo)
Botas: Tolino (antiguo)
Pendientes y anillo: mercadillo (antiguo)

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