Bronze

   Cuando he salido esta mañana a pasear a mi perrita un conocido me ha dicho que a ver si tomaba el sol porque estoy demasiado blanca para la época del año en la que estamos. Y tiene razón, además como llevaba un pantalón corto negro todavía se me veían más blancas las piernas.
   A causa de lo blanca y sensible que tengo la piel no me gusta mucho tomar el sol porque aún llevando protección hay veces en que me quemo y me da muchísimo miedo. Eso hace que sea la pescadilla que se muerde la boca, estoy blanca porque no tomo el sol y no tomo el sol porque al ser tan blanca me quemo.
   Siempre que se que me va a dar el sol durante un rato largo me doy protección pero tan importante como protegerse del sol es intentar calmar la piel después de haberlo tomado sea intencionadamente o no. Muchos días de verano e incluso en primavera u otoño cuando me toca vigilar el patio del recreo, después de la ducha en lugar de darme crema hidratante me doy after sun, de este modo calmo la piel del calor que ha pasado y evito posibles quemaduras.
   Este verano he utilizado After Sun Butter Bronze de Avon, como bien dice es una crema mantecosa pero no pegajosa que hidrata muy bien la piel, con un olor que a mí me parece que es coco aunque en casa no llegamos a un acuerdo sobre ésto. Lo que más me gusta es que después de usarla la piel queda brillante pero en ningún momento grasosa, lo que hace que el poquito color que tengo parezca bronceado de playa a pesar de que este año no la he pisado.
   Un beso

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