Caos

   Caos es poco para definir como están mi habitación y sobre todo mi armario el día de cambio de estación.
   Este año aproveché que tuve puente justo cuando empezaba el otoño y aunque hice el cambio completo en un día, lo hice de un modo más tranquilo que cuando no tengo fiesta. En lugar de invertir un par de horas utilicé más y no es porque tenga mucha ropa, es porque tengo que subir y bajar escaleras para llevar la ropa de una planta a otra de la casa.
   Alguna vez he pensado vivir la mitad del año en una planta y la otra otra mitad en otra para no tener que mover la ropa pero a la vez me gusta tanto hacer este cambio y me lo paso tan bien que no puedo dejar de hacerlo. Además el hacer cambio de armario me sirve también para ver qué ropa puedo guardar para la próxima temporada y cual es mejor retirar para estar por casa o directamente para tirar. Y tanto cuando la recojo como cuando la vuelvo a sacara siempre aparecen cosas de las que me había olvidado o que pensaba que estaban mejor o peor de lo que en realidad encuentro.
   Estas fotos que os muestro hoy son un resumen de cómo estaba el armario con la ropa de verano, cómo la fui cambiando y como ha quedado finalmente con la ropa de otoño-invierno. A pesar de ordenarlo sigue pareciendo que no lo está pero en mi caos encuentro bien las cosas, así que no necesito nada más; bueno sí, un armario más grande.
   Un beso



 





 
   

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