Turquesa

   Es una auténtica suerte tener amigas que cuando se van de viaje de novios se acuerdan de sus amigas solteras y siempre traen algo. No todas mis amigas que se han casado se han acordado de mí pero si algunas y los regalos que han traído han sido siempre maravillosos.
   Además, estos regalos suelen ser de esos que me gustaría que durasen toda la vida porque son de lugares a los que probablemente yo nunca pueda ir pero gracias a ellos puedo imaginarme cómo son y soñar con ir algún día a visitarlos.
   Uno de los regalos que me trajo una de mis amigas fue este precioso collar de turquesas que compró en Tailandia hace ya casi diez años, esa época en la que tuve tantas bodas. Lo tenía y me lo ponía poco porque no encontraba nada con qué combinarlo hasta que el anillo y los pendientes en un mercadillo, están hechos a mano como muchas otras piezas de bisutería que tengo y tiene casi el mismo color que el collar.
   La diferencia, pues que el collar es de turquesas naturales y el anillo y los pendientes de plástico, así que probablemente duren mucho menos pero mientras pueda los seguiré combinando. También el collar tiene un pequeño problema y es que está hecho con cuerda y es probable que se rompa, así que he pensado que algún día lo desmontaré y convertiré en otra pieza que pueda llevar durante mucho tiempo aunque de distinta forma.
   El turquesa siempre se ha asociado con el verano pero en invierno con un jersey marrón chocolate o negro queda precioso, de modo que este conjunto que parece tan fresquito lo puedo utilizar durante todo el año y así aprovecharlo y pensar que estoy en relajándome en Tailandia.
   Un beso


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