Día de lluvia

   Nunca me han gustado los días de lluvia y cuando esos días son en fin de semana me gustan todavía menos. Además si está sucediendo lo que está sucediendo en Aragón que hay inundaciones en los pueblos de Las Cinco Villas y del Pirineo, con desbordamientos de ríos y derrumbes de puentes y casas, todavía me gusta menos.
   Afortunadamente en mi pueblo no está sucediendo nada de esto, tan sólo llueve mucho, lleva todo el día lloviendo sin parar y abundantemente. Y eso me da mucha pena porque la prima de una de mis amigas se ha casado hoy y se han mojado hasta los huesos, exactamente lo mismo que ocurrió hace ya diez años el día que se casó una de mis primas, fue un fin de semana como este y también estuvo lloviendo todo el día aunque tuvimos la fortuna de poder entrar y salir de la iglesia sin mojarnos. Aunque cuando llegamos al restaurante nos cayó una tromba de agua enorme.
   Pues bien hoy no he salido mucho de casa pero cuando lo he hecho para ir a hacer la compra semanal me he puesto las botas de agua que le regalé a mi madre y para completar el look no hay nada como un buen paraguas y uno impermeable, que como podéis ver hasta mi perrita tiene el suyo para poder salir a pasear aunque no le gusta nada mojarse las patitas.
   Un beso





Comentarios

  1. Los dias de lluvia no me gustan nada,son frios grises y tristes.Hay que salir pertrechada de un motón de cosas,después cuidar no resvalar, total no soy nada romántica.Ver llover tras los cristales, cantar bajo la lluvia etc no es lo mio,yo prefiero sol,dias claros, luz y color.Besos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Muchas gracias por escribir comentarios, me encanta ver cada día las estadísticas y saber cuántos visitáis este blog, que cada día sois más, así que imaginad lo que ocurre cada vez que veo un comentario.
Si no veis vuestro comentario publicado inmediatamente es porque los filtro para evitar que aparezcan vuestros correos electrónicos y, por supuesto, los comentarios malintencionados; pero intentaré hacerlo lo más rápido que me sea posible.
Un beso,
Patricia